“Muerte Digna ¡ya!” llega al Metro: una exposición que pone sobre la mesa el derecho a decidir

En uno de los espacios más transitados de la Ciudad de México, donde miles de personas cruzan a diario sin detenerse, hoy hay algo que invita a mirar distinto, se trata de la exposición “Muerte Digna ¡Ya!”, inaugurada por la activista Samara Martínez en la estación Ermita de la Línea 12 del Metro, con la intención de abrir el debate sobre el derecho a una muerte digna en el país.

Acompañada de integrantes de la Coalición Muerte Digna Ya, autoridades del Metro y ciudadanos, Martínez recorrió la muestra, que reúne testimonios reales y material informativo sobre eutanasia y suicidio asistido. No es la primera vez que se presenta, ya había estado en Cuatro Caminos, pero ahora toma un nuevo impulso al instalarse en un punto clave de movilidad.

La propuesta busca interpelar a quienes, en medio de la rutina, también enfrentan en silencio enfermedades crónicas o condiciones de sufrimiento prolongado. “No es una ley que hable de muerte, sino de dignidad”, expresó Samara, quien también impulsa la llamada “Ley Trasciende” una iniciativa ciudadana en México, que busca legalizar la eutanasia y el suicidio asistido para garantizar una muerte digna. Propone reformar la Ley General de Salud y el Código Penal Federal para permitir que personas con enfermedades terminales o crónicas degenerativas decidan sobre el final de su vida, al insistir en que el tema debe dejar de ser tabú y discutirse desde los derechos humanos.

Las mamparas, colocadas a lo largo del pasillo, invitan a detenerse. Algunas cuentan historias de pacientes, otras explican el contexto legal en México y en otros países donde este derecho ya ha sido legislado. El objetivo, dicen sus organizadores, es informar, romper prejuicios y generar conciencia.

En México, la eutanasia y el suicidio asistido están prohibidos y tipificados como homicidio por piedad o auxilio al suicidio en el Código Penal Federal en el  Artículo 166 Bis 21 de la Ley General de Salud . No obstante, es legal la Voluntad Anticipada, que permite rechazar tratamientos médicos para evitar la obstinación terapéutica, es decir, la aplicación de medidas extraordinarias para prolongar artificialmente la vida.

En ese mismo sentido, Aurelien Guilabert, integrante de la coalición, subrayó que muchas personas hablan del tema sin tener claridad sobre lo que implica. “Hoy hay quienes mueren con altos niveles de sufrimiento. Pensar en cómo queremos vivir el final también es una forma de ejercer derechos”, señaló.

Más allá de las posturas, la exposición plantea preguntas incómodas pero necesarias: ¿cómo queremos morir?, ¿qué significa realmente una muerte digna?, ¿quién debería tomar esa decisión? Cuestionamientos que pocas veces se abordan en espacios públicos y que aquí encuentran lugar en uno de los sistemas de transporte más grandes del mundo.

Para Samara Martínez, el siguiente paso está en la sociedad. Por ello, hizo un llamado a informarse y sumarse a la iniciativa ciudadana que impulsa cambios legislativos. “Más vale tener el derecho y no necesitarlo, que necesitarlo y no tenerlo”, dijo.

La exposición permanecerá abierta al público en la estación Ermita, invitando a reflexionar sobre uno de los temas más universales y, al mismo tiempo, menos hablados.

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