La policía municipal y la realidad de su papel o rol público

La estrategia para combatir a la delincuencia en el Estado de México, como informó la secretaria de Seguridad Pública, se basará en dividir a la entidad en 32 regiones, con la participación de la policía estatal y la Guardia Nacional, sin embargo, se deja, de nueva cuenta, al final de las tareas, a las policías municipales, las cuales carecen de capacitación, armamento y preparación legal adecuada, cuando se debería empezar por ahí, con elementos de seguridad municipal debidamente equipados pues son los primeros que tienen contacto con la sociedad, con la delincuencia, y en algunos casos, con las bandas organizadas.

Son los policías municipales los que conocen debidamente cada zona en sus comunidades, son los primeros en recibir información sobre los focos rojos y son los últimos en ser tomados en cuenta, razón por la que considero que la estrategia de seguridad estatal, aunada a las fuerzas federales, tienen un serio hueco, por no decir boquete en su estrategia, al no trabajar de manera prioritaria a través de las fuerzas policíacas locales.

Por otro lado, se sigue aplicando gran parte del presupuesto de seguridad en las policías estatales y federales, mientras que las policías locales, que deberían estar bien equipadas, carecen de lo más elemental como uniformes, chalecos antibalas, seguros de vida, salarios decorosos, horarios de trabajo adecuado, ya no digamos de equipo para combatir a la delincuencia, como armamento moderno, municiones suficientes, capacitación, y por supuesto, tecnología de punta.

En una breve plática con dos elementos de seguridad pública municipal de Cuautitlán Izcalli, éstos nos señalaban que traen armamento de hace diez años, tienen que comprar sus propias municiones, incluso su uniforme y no cuentan con seguro de vida; peor, aún, el sistema jurídico
está hecho para defender a los delincuentes y dejar indefensos a los policías municipales, quienes tienen más miedo a terminar en la cárcel por abatir a un delincuente, que ser abatidos por la delincuencia.

“Imagínate Cuca, hay que esperar a que te disparen, para poder disparar, de lo contrario te acusan de haber utilizado una fuerza desmedida, y, hay de ti si les llegas a dar en el cuello o la cabeza, porque no tienes manera de defenderte aduciendo legítima defensa”.

En el excesivo protagonismo de nuestra clase política que cree que todo lo van a arreglar con discursos, se da a la espalda a la realidad social y se utiliza el presupuesto para fortalecer la imagen de las fuerzas de seguridad pública federal y estatales, mientras, se deja en el abandono
presupuestal a la primera línea de defensa que es la policía municipal.

Cualquier especialista en el arte de la guerra sabe que, para frenar al enemigo, hay que tener una primera línea de ataque exitosa, y no en sentido contrario, como sucede en nuestro país, que mandan a la primera línea de ataque, esto es, a los policías municipales, literalmente hablando, “a la guerra sin fusil”.

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