Malas noticias para los fans de hamburguesas, alitas al carbón y carnes asadas

A través de la Revista del Consumidor del mes de marzo, la PROFECO pidió a la población reducir el consumo frecuente de alimentos cocinados al carbón, ya que los productos quemados o tostados generan sustancias químicas que, en grandes cantidades, pueden propiciar al desarrollo de células cancerígenas.

Los riesgos al usar modos de cocción a altas temperaturas (mayores a 150º C) como freír en el sartén o asar a la parrilla a fuego directo son:

Se producen ciertos compuestos químicos que, en exceso, pueden ser perjudiciales pues están relacionados con un aumento en el riesgo de padecer cáncer.

Puede elevar tu presión arterial, ya que según un estudio de la American Heart Association (AHA por sus siglas en inglés) relaciona el consumo regular de carne a la parrilla con un riesgo elevado de hipertensión arterial.

“Se descubrió que quienes consumieron carne asada a la parrilla a altas temperaturas, más de 15 veces al mes, tenían 17 por ciento más riesgo de padecer presión arterial alta que aquellas que lo hicieron menos veces al mes”, señala Profeco.