Pesa más la necesidad que la contingencia en Cuautitlán Izcalli

Ante la alerta que se vive a nivel mundial por la rapidez con la que se ha propagado el COVID-19 en el país, el gobierno mexicano ha optado por tomar medidas preventivas al respecto: higiene pertinente en manos y adoptar el estornudo de etiqueta, asistencia médica telefónica, distanciamiento social y cuarentena; la medida más drástica hasta ahora y causante de la crisis económica que están padeciendo algunos propietarios y trabajadores de negocios locales.

Tal es el caso de los negocios con sede en Cuautitlán Izcalli. En esta contingencia, los propietarios de farmacias, lavanderías, dulcerías, tiendas, locales de comida o botanas, entre otras, optan por dos caminos: cerrar por la poca afluencia que hay en las calles o los que se arriesgan abriendo, pese al latente foco de contagio al que se exponen. Ambos caminos unidos por un factor en común, que es la angustia por su situación económica y la de su familia.

A pesar de las indicaciones que se han dado por parte de las autoridades estatales y federales, replicadas en medios de comunicación, los dueños o trabajadores de dichos establecimientos no han atendido estos llamados por pertenecer a un sector que ha quedado desprotegido económicamente, puesto que, en la mayoría de los casos, es la única fuente de ingresos con la que cuentan.

Ana, quien es dueña de un negocio de papas fritas localizado sobre la Avenida Hidalgo en la colonia Lomas Granjas de Guadalupe, comentó a Periódico de Izcalli que el tránsito de gente disminuyó, y esto ha impactado directamente en las ventas, ya que antes, en un buen día vendía de 4 a 5 kilos de papas, y actualmente salen dos kilos o menos.

Por otro lado, Amanda, atiende una farmacia con consultorio en la colonia Luis Echeverría; ella afirmó que a partir de la cuarentena la disminución de gente fue notoria y las ventas cayeron. Esto, a pesar de ser un establecimiento con una gran demanda en el mercado actualmente.

En esa misma colonia, Hugo es dueño de una dulcería y materias primas. Él nos corroboró lo dicho por otros comerciantes; las ventas han bajado desmesuradamente desde hace una semana.

Siendo estos negocios la única fuente de ingresos de los locatarios, se preocupan por su futuro y el de sus familias, pues están a expensas de saber qué viene para ellos, es decir, si las autoridades les exigirán el cierre de los negocios al llegar una Fase 3 de la contingencia o el inminente desgaste económico que pudiera significar no poder rescatar sus fuentes de trabajo.

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