¿Te atreves a comer caracol?, en Teotihuacan puedes encontrar una gran variedad

En los mercados ancestrales de Teotihuacán y Otumba, es muy común el consumo de caracol, un platillo rico en nutrientes que puede comerse en coctel, mixiote, sopa, omelete o pico de gallo.

La preparación de este molusco es sencilla, ya que primero se hierven para cocerlos y después se limpian quitándoles su concha; son muy nutritivos pues se alimentan de la planta del maguey, ya que viven debajo de estos, así como del nopal y de hojitas verdes; no contienen grasas saturadas.

Juan Carlos Aguirre Rodríguez, integrante de la Comisión para el Desarrollo Turístico del Valle de Teotihuacán, destacó que para la Cultura Teotihuacana este molusco fue muy importante, pues lo dejaron plasmado en los murales que pueden observarse en los museos de sitio que existen en las zonas aledañas.

De igual manera indicó que de los 140 empresarios de la rama gastronómica de la región, 80 por ciento de ellos cuenta con la preparación de este platillo que, para los antepasados prehispánicos, era un manjar, por la delicia que significa combinarlos con el xoconostle, epazote y un poquito de picante.